Puebla, Puebla. - Unas mil personas marcharon el domingo contra el proyecto del Cablebús en Puebla, señalando que el gobierno de Alejandro Armenta Mier ha utilizado tácticas de represión contra los movimientos sociales. Los manifestantes enfatizaron que su lucha busca proteger el medio ambiente y los derechos de la comunidad.
Datos clave
- Quién: Organizaciones y activistas ciudadanos.
- Qué: Marcha en contra del Cablebús y denuncia de agresiones.
- Dónde: Arco de Loreto, Puebla.
- Cuándo: Domingo pasado, octubre de 2023.
Los participantes iniciaron su marcha desde el Arco de Loreto, el mismo sitio donde anteriormente se registraron agresiones hacia periodistas y activistas. Estas intimidaciones han sido atribuidas a grupos de choque vinculados al gobierno, lo cual genera un clima de miedo y represión para quienes defienden un ambiente sano y sus derechos territoriales.
Durante la protesta, los organizadores comunicaron que, a siete meses del inicio del proyecto, las justificaciones sobre los casi 7,000 millones de pesos invertidos siguen siendo insuficientes. La movilización en su contra se intensifica, considerando que apenas beneficiaría a menos del 2% de los usuarios del transporte público en la región.
¿Qué significa para la comunidad la resistencia al Cablebús?
El rechazo al Cablebús simboliza una lucha mayor: la defensa de los recursos naturales y la presión sobre el gobierno para que escuche a sus ciudadanos. Activistas denuncian que el gobierno ha intensificado su persecución a través de medios de comunicación y redes sociales, creando un ambiente hostil para los defensores del medio ambiente.
¿Qué acciones se están tomando contra la represión gubernamental?
Las organizaciones involucradas en la protesta han mostrado su determinación al informar sobre la violencia y hostigamiento por parte de fuerzas aliadas al gobierno. Se planean más actividades de resistencia social. Para el próximo mes, se organizarán más marchas y actividades para visibilizar su lucha, esperando que la situación mejore.
La situación de tensión en Puebla requiere una respuesta inmediata del gobierno, teniendo en cuenta la creciente resistencia de la ciudadanía ante la falta de diálogo. La situación seguirá siendo vigilada por los defensores de derechos humanos y las organizaciones civiles que apoyan el movimiento.
Con información de proceso.com.mx

