Ciudad de México, CDMX. - Mal de amores, la nueva serie de Netflix que adapta la novela de Ángeles Mastretta, se realizó con la participación de más de 3,500 personas en un proceso que incluyó 93 días de filmación en tres estados del país. La producción recopila un extenso trabajo apoyado por la colaboración de más de 600 proveedores locales.
La grabación tuvo lugar en Puebla, Ciudad de México y San Luis Potosí, donde el equipo de producción recorrió más de 125 mil kilómetros buscando locaciones adecuadas. Durante este proceso, se reservó un total de 10,800 noches de hotel para alojar a los trabajadores. Puebla fue crucial para la imagen de la serie, usando lugares emblemáticos como el Palacio Municipal y la Biblioteca Palafoxiana, esenciales para recrear el inicio del siglo XX en México.
Más de 625 personas formaron parte del elenco y el equipo técnico, mientras que el vestuario fue diseñado con más de 500 prendas originales, realizadas en su mayoría con fibras naturales. Este esfuerzo por capturar el ambiente de época también involucró la aportación de coleccionistas que proporcionaron piezas históricas, como un Ford T de 1903.
La banda sonora de la serie se compuso con la participación de más de 60 músicos, incluyendo reconocidos artistas como Vivir Quintana y Lila Downs. Mal de amores no solo busca entretener, sino también resaltar la vasta capacidad creativa y de producción de la industria mexicana.
El estreno de la serie ha conseguido posicionarse en el Top 10 global de Netflix, reflejando el impacto cultural y económico que tiene la producción de contenido nacional. Por ahora, la serie brinda visibilidad a las capacidades de los talentos mexicanos en el ámbito audiovisual.
Con información de merca20.com

