La incertidumbre en el comercio internacional ha llevado a las economías más importantes a redefinir sus alianzas. México y la Unión Europea (UE) firmaron el 22 de mayo el Acuerdo Global Modernizado (AGM), diseñado para diversificar mercados y fortalecer las cadenas de suministro, así como disminuir la dependencia de socios tradicionales.
Europa busca reducir su relación con China en sectores estratégicos, mientras México se propone incrementar su presencia en nuevos mercados. Este acuerdo modernizado surge de una necesidad compartida entre ambas partes, conforme se abordan desafíos económicos y comerciales contemporáneos.
Desde 2000, cuando México y la UE firmaron su primer acuerdo comercial, el panorama ha cambiado considerablemente. En la actualidad, la UE está formada por 27 países y el nuevo acuerdo refleja las demandas actuales sobre economía y geopolítica, incluyendo aspectos que no se consideraron en los años anteriores, como el comercio electrónico y la protección al consumidor digital.
El AGM aborda temas cruciales como la certeza en las inversiones, la integración de México en altas cadenas de valor europeas, la lucha contra la corrupción y la protección de derechos humanos. Además, vincula el crecimiento económico con compromisos medioambientales y laborales, creando un marco más sostenible para ambos.
A medida que se implementa el nuevo acuerdo, es posible que sus beneficios se sientan en meses, lo que es crucial para la economía mexicana. Este pacto no solo abre oportunidades en áreas de tecnología limpia y comercio digital, sino que también representa un paso hacia la diversificación en relaciones comerciales, especialmente ante la alta dependencia de Estados Unidos.
Con información de zocalo.com.mx

