Las tensas medidas migratorias de Estados Unidos están impactando la participación de algunos equipos en el Mundial. La selección de Irán, en su preparación para el torneo, entrenó en Tijuana antes de su debut contra Nueva Zelanda. Sin embargo, 15 miembros de la federación iraní no lograron obtener sus visas a tiempo debido a las restricciones impuestas entre el gobierno estadounidense y el régimen iraní.
El Departamento de Estado de Estados Unidos justificó estas negativas por motivos de seguridad. Por su parte, la FIFA no tiene capacidad para intervenir en las decisiones migratorias, lo que ha añadido complicaciones a la situación de los jugadores. Estos recibieron sus visas apenas diez días antes de su primer partido, programado en las afueras de Los Ángeles.
Michael Shifter, ex presidente del Diálogo Interamericano, comentó sobre el impacto que estas políticas han tenido en el desarrollo del Mundial. En una entrevista, mencionó que “mucha gente no está llegando por miedo”. Resaltó que el evento se desarrolla en un contexto geopolítico complicado, lo que genera preocupación respecto a su desarrollo sin contratiempos.
El experto también aseguró que, aunque existen personas que tienen la posibilidad de entrar al país, muchas deciden no hacerlo debido a los requerimientos exigidos por las autoridades estadounidenses. Las restricciones han generado un clima de incertidumbre, afectando no solo a los equipos, sino al ambiente del torneo.
Con el Mundial a la vuelta de la esquina, el éxito del evento depende no solo de la logística y la organización, sino también de cómo se manejan estos problemas migratorios. Es fundamental que las autoridades busquen soluciones a las preocupaciones planteadas por los equipos participantes y sus federaciones.
Con información de ntn24.com

