El gobierno de Estados Unidos adquirió dos centros de detención en California por aproximadamente 1,500 millones de dólares, una medida que podría transformar el sistema de detención migratoria en el país. Este movimiento impacta especialmente a estados con alta población latina, donde muchas familias siguen de cerca los cambios que afectan su estatus migratorio.
Datos clave
- Comprador: Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de EE. UU.
- Monto total: 1,500 millones de dólares.
- Instalaciones: Centro de Detención de Otay Mesa y Centro de Detención de California City.
- Capacidad total: 4,554 camas.
- Ubicación: California.
Estas instalaciones han sido operadas por CoreCivic, una de las mayores empresas de gestión de centros de detención, y han continuado albergando a inmigrantes detenidos, muchos de ellos latinos. Aunque la propiedad ahora es del gobierno federal, CoreCivic mantendrá la administración diaria hasta que termine el contrato vigente.
¿Qué implica esta compra para la comunidad latina?
Para los latinos en California, la adquisición se percibe como un fortalecimiento del sistema de detención. Organizaciones comunitarias y abogados afirman que este movimiento indica un endurecimiento de la política migratoria y una consolidación de la infraestructura para la detención de inmigrantes. Así, la incertidumbre sobre el futuro de muchos indocumentados en el estado aumenta, dado el alcance de esta estrategia.
¿Cómo se está financiando esta expansión?
El presupuesto federal de 2025 destina alrededor de 170,000 millones de dólares a inmigración y seguridad fronteriza, incluyendo 45,000 millones para expandir la capacidad de detención. Esta asignación resulta notable y sugiere un enfoque más robusto hacia la detención de migrantes, lo que genera inquietud en diversos sectores de la comunidad hispana, puesto que puede afectar directamente el número de redadas y el tiempo de detención de inmigrantes.
La compra de estos centros se inscribe dentro de una estrategia de mayor control por parte del gobierno federal. Se espera que este tipo de acuerdos se convierta en parte fundamental del enfoque sobre la seguridad y la inmigración en Estados Unidos, dejando a muchas familias en un clima de incertidumbre en el que la detención migratoria sigue siendo una realidad tangible.
Con información de gestion.pe

