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Tamaulipas

Nueve cárteles luchan por el control de la frontera norte de México

Nueve cárteles disputan el control de la frontera norte de México, influyendo en el tráfico de drogas y migrantes.

Por Redacción1 min de lectura
Las organizaciones criminales operan en un territorio clave para el tráfico de drogas y migrantes.
Las organizaciones criminales operan en un territorio clave para el tráfico de drogas y migrantes.
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En la frontera norte de México, nueve cárteles compiten por el control de corredores estratégicos que se extienden desde Baja California hasta Tamaulipas. Estas organizaciones criminales ejercen influencia en diversas actividades ilegales, incluyendo el tráfico de drogas, la migración y el contrabando.

Entre los grupos más destacados se encuentran el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación, considerados de los más poderosos en la región. El primero mantiene rutas que permiten el tráfico de sustancias como fentanilo y metanfetamina hacia Estados Unidos, a pesar de haber sido debilitado por luchas internas. Por su parte, el Cártel Jalisco también ha expandido su presencia por varios estados mediante alianzas y conflictos con otros grupos.

El Cártel del Golfo y el Cártel del Noreste son actores principales en Tamaulipas, operando en municipios como Matamoros y Nuevo Laredo. A pesar de sus divisiones internas, siguen activos en el tráfico de drogas y personas a través de los cruces hacia Texas. En particular, el Cártel del Noreste, descendiente de Los Zetas, se ha caracterizado por su alto grado de violencia.

En el caso de Baja California, el Cártel de Tijuana, que una vez dominó la zona, aún conserva influencia en áreas clave como Tijuana. Mientras tanto, Los Salazar en Sonora y el Cártel de Juárez en Chihuahua continúan siendo relevantes en la disputa por los corredores de tráfico binacionales. A pesar de haber perdido poder respecto a años anteriores, estas organizaciones aún representan desafíos significativos para la estabilidad de la región.

Estos grupos no solo se limitan al tráfico de drogas; también están involucrados en negocios criminales complejos como la extorsión y el contrabando de armas. A medida que la frontera de más de 3,000 kilómetros se convierte en un punto crucial para la entrada de sustancias al mercado estadounidense, la cooperación entre México y Estados Unidos en materia de seguridad se vuelve esencial para enfrentar esta problemática.

Con información de milenio.com

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