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Seguridad

La disputa entre Calderón y Sheinbaum sobre seguridad en México

El debate entre Calderón y Sheinbaum destaca la persistente crisis de seguridad en México.

Por Redacción1 min de lectura
El debate entre el expresidente y la actual presidenta revela la persistente crisis de violencia en el país.
El debate entre el expresidente y la actual presidenta revela la persistente crisis de violencia en el país.
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En un contexto de creciente violencia, Felipe Calderón apareció recientemente en Chihuahua defendiendo a la gobernadora Maru Campos. Durante su intervención, reconoció errores, una declaración poco habitual en el ámbito político mexicano. Calderón criticó al gobierno de Claudia Sheinbaum, acusándolo de proteger a criminales y afirmó que la defensa de la soberanía requiere acciones reales por parte del Estado.

Sus comentarios evocan su propia gestión, que se caracterizó por una guerra frontal contra el narcotráfico. Desplegó fuerzas federales en las calles y enfrentó a cárteles, pero su estrategia también resultó en una alta cifra de muertos y desaparecidos. Aunque reconoce fallas, evita abordar el tema del escándalo de Genaro García Luna, su exsecretario de Seguridad, quien fue condenado en Estados Unidos por vínculos con el narcotráfico.

Por su parte, Sheinbaum respondió con un enfoque centrado en críticas históricas, aunque sin ofrecer avances concretos en la lucha contra la violencia en regiones como Chihuahua y Michoacán. La presidenta calificó las gestiones de Calderón y Vicente Fox de "narcogobiernos" y recordó el operativo "Rápido y Furioso", condenando la entrada de armas en México, pero su falta de acciones tangibles deja dudas sobre su efectividad.

Ambos políticos presentan una visión sesgada de la realidad. Calderón no fue el creador del crimen organizado, pero su política armada intensificó la situación sin fortalecer las instituciones. Sheinbaum, por su parte, heredó un problema complejo que no se resuelve solo con discursos. La delincuencia persiste, con estadísticas alarmantes sobre homicidios que no muestran mejora significativa, mientras la percepción de seguridad sigue siendo negativa.

La polarización entre ambos líderes no aborda la verdadera preocupación: un crimen organizado cada vez más sofisticado. En lugar de buscar soluciones efectivas, continúan el duelo verbal. La población requiere un enfoque orientado a resultados concretos y la reconstrucción de un Estado de derecho efectivo, que garantice la seguridad de los ciudadanos más allá de intereses políticos o ideológicos.

Con información de ejecentral.com.mx

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