Ciudad de México, CDMX. - El caso de Lindsay Clancy, quien en enero de 2023 mató a sus tres hijos, ha reavivado el debate sobre el apoyo familiar y la salud mental de las madres en Estados Unidos. En este contexto, la cuestión de la responsabilidad de la familia se ha hecho presente entre las conversaciones de latinas.
Amalfis y Karla Escobar, inmigrantes mexicanas, comparten la preocupación sobre la ausencia de un sistema que brinde respaldo a las madres en crisis. Mientras que en México hay prácticas tradicionales como la "cuarentena", donde la familia asume gran parte de las responsabilidades del cuidado de los recién nacidos, esto no se observa en el mismo grado en Estados Unidos. Las leyes en varios países latinoamericanos, que ofrecen semanas de licencia de maternidad con sueldo completo, contrastan con la obtención limitada de licencias en el sector privado estadounidense.
En el caso de Clancy, aunque contaba con el apoyo de sus padres, una niñera y tratamientos psiquiátricos, esto no bastó para contener su crisis. El juicio evidenció la falta de intervenciones efectivas en un sistema de salud mental que muchas veces se muestra ineficaz ante problemas profundos. Al mismo tiempo, se resalta la estigmatización de trastornos mentales en la cultura latina, donde el apoyo familiar puede estar presente, pero a menudo no aborda de manera adecuada el cuidado de la salud mental de las madres.
En México, se estima que dos de cada diez mujeres desarrollan depresión durante el embarazo o en el primer año posterior al parto. Sin embargo, se señala que gran parte nunca recibe diagnóstico ni tratamiento debido al miedo a ser juzgadas. En contraste, el caso de Claudia Mijangos, quien en 1989 mató a sus hijos y fue diagnosticada con una enfermedad psicótica, subraya la falta de avance en las políticas de salud mental en el país.
La reflexión se centra ahora en cómo compartir de manera efectiva la responsabilidad del cuidado materno y en qué momento un apoyo insuficiente puede convertirse en la necesidad de intervención, para evitar tragedias como la de Clancy.
Con información de bostonglobe.com

