Washington, D.C. - Casi el 60% de los jóvenes adultos en Estados Unidos afirma que su primer contacto con el atentado del 11 de septiembre fue en la escuela. Sin embargo, la enseñanza sobre estos hechos fundamentales de la historia contemporánea carece de un enfoque unificado, lo que provoca disparidades en el proceso educativo.
Una encuesta del Pew Research Center revela que muchos estudiantes son instruidos a través de relatos personales de familiares y docentes, en lugar de un plan de estudios formal. Esta situación se debe a que únicamente 25 de los 50 estados poseen leyes específicas que obligan a las escuelas a incluir contenidos sobre el 11-S. Otros 13 estados solamente sugieren su inclusión.
Aunque algunos estados tienen normativas que exigen actos conmemorativos relacionados con el 11-S, carecen de lineamientos claros sobre cómo se debe abordar este tema en las aulas. Esto significa que los educadores y las escuelas interpretan la información a su manera, lo que puede resultar en una comprensión limitada entre los estudiantes sobre los eventos del 2001.
Danah, una joven de 25 años criada en Virginia, expresó que su familia, musulmana, le enseñó a diferenciar entre la religión islámica y las interpretaciones extremistas que dieron origen a los ataques. Esta formación familiar parece ser común entre aquellos que crecieron después del 11-S, con historias que a menudo superan los márgenes del aula.
El Departamento de Educación de EE.UU. ofrece recursos limitados y recientes, advirtiendo que no se garantiza la precisión de los mismos. Las recomendaciones disponibles fueron elaboradas una década después de los atentados, lo que indica una falta de actualización en la enseñanza de esta temática crítica en el sistema educativo estadounidense.
Con información de lanacion.com.ar

