Washington D.C. - La reciente cancelación de mítines de campaña del presidente Donald Trump en Kansas e Iowa ha generado alivio entre ciertos dirigentes republicanos en ambos estados. A pesar de la popularidad de Trump entre sus seguidores más leales, algunos altos funcionarios del partido manifestaron su satisfacción por la decisión, que se produjo en un momento crítico de la campaña electoral.
Un funcionario republicano, que solicitó permanecer en el anonimato, comentó a CNN: “Gracias a Dios. No ha logrado ningún avance significativo”. La preocupación se centra en el tiempo que los mítines de Trump consumen, lo que impide que los activistas republicanos se enfoquen en actividades electorales esenciales, como tocar puertas y movilizar votantes.
Hasta el momento, Trump ha realizado visitas a casi todos los estados clave en la contienda por el Senado, salvo Maine, y en muchas ocasiones ha regresado a los mismos territorios. La cancelación de su gira por el Medio Oeste ha sorprendido, aunque pocos han expresado quejas entre los miembros más fervientes del partido.
“Todo aquel que ha querido ver al presidente ya lo ha visto”, aseguró otro alto funcionario del partido, señalando así que la atención del mandatario ha sido mayormente aprovechada en visitas anteriores. Esto muestra una clara estrategia de optimización del tiempo en un periodo donde el enfoque está en la movilización electoral.
El impacto de esta decisión se nota en un contexto electoral donde se requiere que todos los esfuerzos estén dirigidos a la campaña, y la incertidumbre sobre el avance de Trump en las encuestas persiste, lo que podría influir en la activación de actividades en el terreno.
Con información de cnnespanol.cnn.com

