Corrientes, Argentina. - El arzobispo emérito de Corrientes, monseñor Domingo Castagna, enfatizó que las bienaventuranzas son el camino para lograr la santidad, durante su reflexión en la solemnidad de Todos los Santos. Afirmó que la pobreza de espíritu es fundamental en la vida cristiana y esencial para recibir las bendiciones del Reino de los Cielos.
Castagna destacó que la primera bienaventuranza, que menciona la pobreza de corazón, revela la esencia de la vida cristiana. "Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el Reino de los Cielos", precisó, advirtiendo que la soberbia representa un obstáculo que impide el actuar divino en las personas.
El arzobispo recordó que la celebración de Todos los Santos honrá a todos aquellos que han vivido la fe, ya sean canonizados o no, y que se caracterizan por su amor a Dios y a los demás. “El amor es el signo indiscutido de los discípulos de Cristo”, afirmó, subrayando así lo esencial de la caridad en el credo cristiano.
En este contexto, Castagna advirtió que el Bautismo implica un llamado a la santidad que se extiende a todos los cristianos. "Ceder a Dios la acción artesanal de nuestra santificación es un compromiso necesario", concluyó, incitando a que los fieles se encomienden a la intercesión de los santos en su camino espiritual.
Con información de aica.org

