Ciudad de México, CDMX. - Cuauhtémoc Cárdenas falleció el miércoles a los 92 años, dejando un vacío en la política mexicana que ha sido lamentado por figuras de diversas ideologías. La escritora Elena Poniatowska compartió recuerdos sobre el líder político, cuya memoria evoca admiración y respeto. En 1959, Poniatowska acompañó a Cárdenas a La Habana, donde recibió una ovación en la celebración de la Revolución Cubana. Su figura, según la autora, es emblemática para México: “Es una de las figuras más nobles y memorables que los niños deben conocer”.
Poniatowska también habló sobre sus últimos momentos con Cárdenas en una merienda en la casa de amigos mutuos. Allí, recordó la afinidad intelectual que existía entre ellos, describiendo a Cárdenas como un hombre honesto y querido. Al referirse a su muerte, lamentó no haber podido asistir al funeral, indicando que la familia Cárdenas representa un gran legado en el país.
En sus reflexiones, Poniatowska rememoró su acercamiento a la política desde mucho antes de involucrarse con Cárdenas. Recordó sus encuentros con figuras de la izquierda y los inicios de su activismo, contrastando su trayectoria con la historia del país. Cárdenas, quien fue parte de su vida política, se convierte en un símbolo de un tiempo que ella también ha presenciado.
El legado de Cárdenas ha resonado entre sus colegas y rivales políticos, quienes han reconocido su influencia en el México contemporáneo. El presidente Andrés Manuel López Obrador expresó que "sin él, otra sería la realidad política del país". Poniatowska concluyó su homenaje diciendo que Cárdenas era un hombre de gran seriedad y autenticidad, recordando con calidez su risa y su conexión con la gente.
Con información de elpais.com

