Los avances en inteligencia artificial han facilitado la creación de deepfakes, contenidos manipulados que pueden replicar voces y rostros con gran verosimilitud. Estas herramientas, aunque pueden tener usos recreativos, también representan riesgos significativos en términos de fraudes y desinformación.
Una de las preocupaciones más señaladas por expertos en seguridad digital es la capacidad de las deepfakes para engañar a las personas, dificultando la distinción entre lo verídico y lo falso. Esta situación es aún más crítica al considerar que los más jóvenes pueden verse especialmente afectados, perdiendo su facultad para cuestionar lo que consumen en línea.
Víctor Gutiérrez, especialista en seguridad digital, indica que el uso creciente de deepfakes ha llevado a su utilización en fraudes financieros, manipulación de información y suplantación de identidad. Las víctimas pueden ser fácilmente engañadas mediante foros digitales que parecen auténticos.
Para mitigar estos riesgos, existen señales que pueden ayudar a identificar deepfakes. Detalles como movimientos faciales anómalos y un audio que presenta inconsistencias son indicativos de manipulación. Asimismo, mensajes que generan presión o urgencia, así como errores visuales extraños, deben ser tratados con cautela.
Es fundamental adoptar ciertas recomendaciones para proteger a la familia. Conversar sobre el tema y fomentar el pensamiento crítico ayuda a los más jóvenes a navegar en un entorno digital complicado. Es esencial verificar la información en casos de solicitudes de ayuda e ir a la fuente antes de compartir contenido viral. Además, cuidar la privacidad digital puede limitar el uso de información personal en estas manipulaciones.
Con información de diariocorreo.pe

