Manu Olmedilla, un ícono de la Gimnástica Segoviana, ha dedicado 24 años de su vida a este club, donde ha forjado su carrera en el fútbol. Con 37 años, se prepara para cerrar este capítulo lleno de logros y recuerdos imborrables. Jugar más de 540 partidos y participar en cerca de 5,000 entrenamientos son cifras que destacan su entrega y compromiso.
La decisión de dejar el club no ha sido sencilla. Aunque no tiene una fecha exacta, reconoce que es un proceso que ha reflexionado durante mucho tiempo. Para él, hay etapas que deben terminar y es momento de dar un paso al lado. A lo largo de la temporada, optó por no comunicar su decisión al vestuario ni a la directiva, priorizando los objetivos del equipo sobre sus necesidades personales.
Olmedilla guarda memorias excepcionales, como el ascenso ante el Malagueño y los momentos vividos con su equipo en momentos críticos. Reconoce que a pesar de los desafíos enfrentados, como los problemas económicos en 2013, ha aprendido a valorar cada experiencia. Resalta que la continuidad en el fútbol moderno es cada vez más complicada, debido a la constante rotación de jugadores entre distintos clubes.
El papel de capitán ha significado para él un gran honor. Manu siente orgullo al representar los valores de la Gimnástica, un club que ha sido su hogar y que le ha enseñado sobre esfuerzo y trabajo en equipo. Aunque los cambios en la planificación del equipo son evidentes, su deseo es que otros jóvenes jugadores también encuentren la permanencia que él experimentó.
Con este cierre, Manu espera que el futuro de la Gimnástica Segoviana esté lleno de nuevos talentos que puedan seguir su legado. Para él, la cantera es un indicativo esperanzador de que el club continuará cultivando futbolistas comprometidos.
Con información de eladelantado.com

