Michoacán es el epicentro de un lucrativo negocio donde los grupos criminales cobran cuotas de entre uno y dos pesos por cada kilogramo de aguacate. Este sistema de extorsión, que afecta a todo el proceso de producción, empaque y transporte de la fruta, ha crecido en las últimas dos décadas.
Datos clave
- Producción: 5,400 millones de kilogramos de aguacate al año.
- Cuota: Entre uno y dos pesos por kilo de aguacate.
- Grupos involucrados: Desde Los Zetas hasta el Cártel Jalisco Nueva Generación.
- Impacto: Una de las actividades más rentables del crimen organizado en México.
Los cárteles de la droga han encontrado en la producción de aguacate un negocio altamente rentable, donde la extorsión se integra en cada etapa de la cadena de suministro. Desde la siembra hasta la venta, los agricultores son obligados a pagar esta cuota que, aunque parece mínima, se acumula significativamente debido a la vasta producción del estado.
Este fenómeno ha generado un ambiente de inseguridad en el campo michoacano, afectando no solo a los productores, sino también a la economía local y a la calidad del fruto. Los cárteles han extendido sus redes de control, ejerciendo influencia desde la recolección hasta el transporte hacia los mercados.
¿Cómo afecta esto a los agricultores?
La presión ejercida por los cárteles ha complicado la labor de los agricultores, quienes ven disminuir sus márgenes de ganancia. Muchos se ven forzados a decidir entre pagar las extorsiones o arriesgarse a perder su producción. Esta situación no solo deteriora su situación económica, sino que también debilita la confianza en el sistema de seguridad local.
¿Qué medidas se están tomando?
Las autoridades han comenzado a tomar medidas para erradicar la extorsión en el sector, aunque el camino es largo y complicado. Recientes operativos han intentado desmantelar redes de criminales involucrados en el negocio del aguacate en Michoacán. La cooperación entre los agricultores y las fuerzas del orden es crucial para poner fin a esta dinámica dañina.
El futuro del aguacate michoacano depende de la capacidad de las autoridades para implementar cambios efectivos y proteger los intereses de los productores, permitiendo que esta industria no solo sea rentable, sino también segura y sostenible.
Con información de infobae.com

