Lili Pink, reconocida cadena de ropa interior femenina, enfrenta una situación delicada debido a una orden de la Fiscalía que ha llevado a la ocupación de más de 400 de sus tiendas y activos en un caso por presunto lavado de activos. La investigación ha revelado un posible esquema de contrabando, con un valor estimado de $730,000 millones de pesos, que supuestamente se ha llevado a cabo desde 2014 mediante empresas ficticias.
Uno de los capturados en esta indagación es Walter Francisco Martínez Martínez, quien se presenta como un actor clave en la investigación. No obstante, Lili Pink ha aclarado su relación con él, destacando que no existe ningún vínculo comercial, contractual o laboral desde 2021. La marca enfatizó que su relación anterior únicamente se limitó a una dinámica cliente-proveedor habitual en el sector retail.
En un comunicado oficial, Lili Pink aclaró que Walter Martínez nunca formó parte de su estructura administrativa ni tomó decisiones relacionadas con su operación, destacando que cualquier cuestión personal del abogado es ajena a sus actividades empresariales y principios corporativos. De este modo, refuerzan su postura de que la empresa actúa independientemente de las acciones del mencionado.
La marca reafirmó su compromiso con la legalidad y la transparencia, manifestando disposición para colaborar con las autoridades en el desarrollo de la investigación, si así se requiere. Lili Pink busca distanciarse de cualquier implicación relacionada con el caso, asegurando que su operación continúa bajo parámetros de legalidad.
Lili Pink está atenta a los procederes que puedan surgir a raíz de esta situación y trabaja para mantener la confianza de sus clientes y socios comerciales, enfatizando su responsabilidad social y cumplimiento normativo.
Con información de semana.com

