LOS ÁNGELES, California. - La fiscal general de Arizona, Kris Mayes, anunció un acuerdo que obliga a General Motors (GM) a pagar 220 millones de dólares por la venta ilegal de datos de conducción de sus usuarios. El acuerdo fue presentado el 29 de octubre y es resultado de una coalición de varios estados que se unieron para llevar a cabo esta acción legal.
Entre los años 2016 y 2024, GM inscribió a los conductores en su programa Smart Driver, que prometía seguridad vehicular, sin que los usuarios dieran su consentimiento informado. Esta práctica permitió que la empresa recopilara información detallada sobre sus consumidores, incluyendo ubicaciones, horarios de desplazamientos y patrones de conducción.
Los datos obtenidos por GM fueron vendidos a intermediarios, quienes los comercializaron a empresas de seguros. Esto facilitó que las aseguradoras ajustaran o incrementaran las primas de sus clientes en base a la información recopilada sin autorización.
Kris Mayes expresó su preocupación por la utilización indebida de datos personales: "Las prácticas de GM comprometieron la privacidad de millones de usuarios y es fundamental que restituyamos esta falta de respeto a sus derechos".
Este caso subraya el creciente problema de la recolección y comercialización de datos personales en la era digital, donde las empresas deben ser más transparentes y responsables en su manejo.
El acuerdo establecido exigirá a GM remodelar sus prácticas de manejo de datos y garantizar que los usuarios tengan un consentimiento claro y explicativo sobre la recopilación de su información personal.
Con información de quadratin.com.mx

