Lima, Perú. - La reciente publicación de los resultados de la prueba PISA 2025 destaca un preocupante retroceso en la educación peruana, especialmente en matemáticas y lectura. Estas caídas han sido sostenidas desde 2018, lo que equivale a un retroceso de una década en el rendimiento escolar.
A pesar del aumento significativo del presupuesto destinado a educación, que se duplicó en comparación con 2015 y triplicó respecto a 2010, los resultados no han mejorado como se esperaba. Un análisis de la OCDE indica que la variabilidad en el desempeño entre naciones está más relacionada con políticas educativas que con el nivel de ingresos. En este contexto, el gasto por estudiante se vuelve crucial, pero en Perú se ha visto mal dirigido, lo que plantea serias dudas sobre la eficacia de las decisiones tomadas.
El ministro de Educación, José Antonio Chang, presentó el Plan Nacional de Educación 2026-2031, el cual busca reinstaurar el méritos en la carrera docente y reformar las evaluaciones de desempeño. "Necesitamos usar los resultados de aprendizaje para diseñar políticas más efectivas", declaró. Sin embargo, este plan se enfrenta a contradicciones, como la suspensión de la evaluación ENLA 2026 por falta de presupuesto, lo que plantea la pregunta de por qué se recorta primero en educación.
La situación de la lectura no es exclusiva de Perú, ya que a nivel mundial se ha observado una disminución similar, especialmente entre estudiantes de estratos socioeconómicos más altos. Según el Instituto de Evidencia Educativa, en Perú, los estudiantes del cuartil socioeconómico más favorable vieron caer sus puntajes en 21 puntos entre 2022 y 2025, en contraste con una reducción de solo 5 puntos en el cuartil más bajo.
El uso de inteligencia artificial en el aprendizaje también es preocupante, ya que el 54% de los estudiantes peruanos la emplean regularmente, con un desempeño que decrece a mayor utilización. La falta de formación docente en habilidades digitales limita la capacidad de los estudiantes para evaluar la información producida por estas herramientas, poniendo en riesgo aún más su rendimiento académico.
La crisis educativa que enfrenta Perú no solo afecta a sus estudiantes, sino que proyecta incógnitas sobre su futuro profesional en un mundo cada vez más competitivo.
Con información de gestion.pe

