Aranda de Duero, Burgos. - La historia del pregón, un elemento central de las fiestas patronales de Aranda de Duero, fue analizada recientemente por Máximo López Vilaboa. Este año, el ceramista Delso fue elegido para dar voz al pregón, que no solo marca el inicio de las celebraciones sino que también revive una tradición que ha perdurado por siglos, relacionada con la alfarería y la cerámica.
Históricamente, el pregonero desempeñaba un rol crucial en la comunicación de la villa, mucho antes de la llegada de los medios de comunicación modernos. "El pregón era la forma de transmitir noticias", enfatizó López. De acuerdo con el cronista, este mensajero recorría los lugares concurridos de la población, anunciando disposiciones del Ayuntamiento y otra información relevante, facilitando la comunicación en una comunidad donde muchos no sabían leer.
La importancia del pregonero se remonta al siglo XVIII, como se detalla en el Catastro de Ensenada de 1752, donde se menciona a Bernardo Pérez como "pregonero público", quien recibía una remuneración anual de 600 reales. El famoso escritor Pío Baroja incluso hizo una referencia a esta figura en una de sus novelas, situando un pregón en 1820, lo que refleja su presencia constante en la vida de la villa.
Con el paso de los años, el formato del pregón ha evolucionado. Hasta 1996, se realizaba desde el balcón del Ayuntamiento, pero se han buscado alternativas debido al bullicio del evento. La ceremonia se ha consolidado en el inicio de las fiestas, donde rostros conocidos como Concha Velasco han participado como pregoneros, así como colectivos como el Nuevo Mester de Juglaría y la Asociación de Hosteleros de Aranda.
Este año, la tradición continúa con Miguel Ángel Martínez, quien conecta el pregón con su dedicación a la cerámica, lo que refuerza la identidad cultural de la comunidad. La celebración del pregón reafirma el compromiso de la población por mantener vivas sus tradiciones más significativas.
Con información de cadenaser.com

