Tijuana, Baja California. - Richar Damián Pimentel, un hombre de 28 años, ingresó el 18 de agosto al Centro de Rehabilitación Jireh, conocido como “Patrulla Espiritual”, y fue encontrado muerto tres días después, el 21 de agosto. Las primeras investigaciones indican que el fallecimiento se debió a asfixia mecánica por sofocación.
La Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Baja California ha abierto una carpeta de investigación sobre el caso. Jorge Álvaro Ochoa Orduño, presidente de este organismo, destacó que se están supervisando los centros de rehabilitación para garantizar el respeto a los derechos humanos. El cuerpo de Pimentel presentaba hematomas en las piernas y lesiones en el rostro, según el Servicio Médico Forense.
Hasta el 26 de agosto, no se han realizado detenciones en relación con la muerte de Pimentel. Las autoridades continúan en la fase de entrevistas, aunque por la naturaleza del caso no se ha revelado más información. Este es el primer incidente de muerte violenta en el centro de rehabilitación Jireh, el cual ha sido objeto de apoyo gubernamental con recursos destinados a atención de adicciones.
El centro, dirigido por Jesús Ocaña, alias “Chiquilín”, recibió 7 millones 200 mil pesos en abril, con el fin de proporcionar becas para personas en situación de vulnerabilidad. La iniciativa "Salud Para Todos" contempla atención psiquiátrica y médica, buscando abordar la salud pública relacionada con las adicciones.
Las investigaciones continúan para determinar las circunstancias exactas del fallecimiento, mientras la atención sobre la seguridad en los centros de rehabilitación en la región se intensifica.
Con información de zetatijuana.com

