Ciudad de México. - En la inauguración de la Copa Mundial de Fútbol 2026, familias buscadoras utilizaron el evento como plataforma para exigir justicia por sus seres desaparecidos. Con una cifra alarmante de 133 mil personas desaparecidas en el país, estas familias presentan un reclamo que trasciende las festividades del torneo.
El 11 de junio, numerosas familias se manifestaron en las cercanías del Estadio Ciudad de México, interrumpiendo la celebración para recordar una crisis que sigue sin resolverse. En sus protestas, miles de fichas de personas desaparecidas fueron expuestas en diversos formatos, reflejando la magnitud de esta problemática.
El sentimiento de pérdida es profundo. Cada figura representa un individuo y una historia. Olivia Rosales busca a su hija, Ximena López, desaparecida desde 2025, mientras que Inés Lázaro clama por Francisco Sandoval, ausente desde 2018. Liliana Meza y Elizabeth Mancha comparten su sufrimiento por sus hijos desaparecidos en circunstancias desgarradoras, evidenciando que la lucha por verdad y justicia está lejos de finalizar.
José Alberto Gómez García, un aficionado al fútbol que desapareció en 2024, es otro de los numerosos rostros que integran esta triste cifra. Su madre, que acude a las manifestaciones en busca de su hijo, lamenta perderse momentos que deberían ser de celebración familiar. Su experiencia resalta la desolación que acompaña cada desaparición, un dolor que las autoridades no han sabido abordar efectivamente.
Yoltzi Martínez, que busca a su hermana desde hace 16 años, lideró esta jornada de protesta. Con firmeza, ella denuncia que, mientras se realiza el Mundial, el gobierno ignora la desesperación de las familias que no tienen noticias de sus seres queridos. Su testimonio subraya que la falta de acción por parte del Estado respecto a las desapariciones es inaceptable, y que la verdad y la justicia deben ser un compromiso colectivo.
Con información de proceso.com.mx

