El asesinato de Agostina Vega, una estudiante de 14 años, ha dejado un profundo vacío entre sus compañeros, profesores y familia. La noticia de su fallecimiento llegó como un balde de agua fría. Sus docentes la recordaron con cariño, destacando la sonrisa hermosa de la joven y la gran tristeza que su partida ha provocado en todos.
La escuela tomó medidas inmediatas tras la tragedia. El lunes se suspendieron las clases, lo que permitió que todos procesaran el dolor. El martes, los estudiantes realizaron una emotiva suelta de globos en honor a Agostina, un gesto que fue calificado por los maestros como "hermoso y necesario". Para el miércoles, la comunidad se unió a la marcha del Ni Una Menos, que este año cobra un significado más urgente tras el femicidio.
Una maestra comentó: “Debemos ser muchos el miércoles. Decimos Ni Una Menos por nuestra alumna, algo que nunca imaginamos que podría suceder”. A lo largo de la semana, las materias se sustituyeron por talleres de contención enfocados en temas relevantes como violencia de género y el uso seguro de las redes sociales, dado el contexto sensible que enfrenta la comunidad.
Además, la reciente eliminación de clases con perspectiva de género en la institución ha generado indignación. Estas clases son fundamentales para aprender a identificar comportamientos violentos y buscar ayuda. La situación ha puesto en evidencia la necesidad de una educación que promueva la equidad y la prevención de la violencia.
El femicidio de Agostina ha generado un fuerte impacto en docentes y estudiantes, quienes buscan recordar su vida mientras promueven la concientización sobre la violencia y la importancia de pedir apoyo en situaciones difíciles. Esta comunidad sigue de luto, pero también se moviliza en busca de un cambio significativo.
Con información de radiomitre.cienradios.com

