Un indocumentado en Los Ángeles enfrenta una devastadora multa de $1.8 millones emitida por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) tras no cumplir con una orden de deportación. Esta situación ha llevado a una profunda angustia personal y familiar.
Datos clave
- Multa total: $1.8 millones
- ¿Quién?: Ángel (nombre cambiado)
- Ubicación: Los Ángeles, California
- Orden de deportación: Emitida en 2004
- Número de cartas enviadas: Más de 65,000
Ángel, de 47 años y residente en Los Ángeles por más de 20 años, se enteró de la sorprendente multa al recibir una carta del DHS a finales de mayo. A partir de ese momento, su vida se transformó en un mar de preocupaciones y miedos. El monto, derivado de una multa diaria de $998 desde la emisión de su orden de deportación, lo ha dejado sin saber cómo actuar, temiendo por el bienestar de su familia.
Los problemas legales de Ángel comenzaron en 2001, cuando fue engañado por un notario que le ofreció asistencia en su proceso migratorio. Tres años después, un juez le negó su solicitud de asilo, lo que provocó la orden de deportación que ahora lo acecha. A pesar de sus esfuerzos por regularizar su situación y de ser un contribuyente ejemplar, la amenaza de pérdida de sus bienes y el 25% de su salario lo mantiene en constante estado de alerta.
¿Cómo afecta esto a otros inmigrantes indocumentados?
Las multas, que en total suman más de $36,000 millones, están impactando a muchos indocumentados en todo el país, siendo parte de una estrategia más amplia del gobierno para forzar a los inmigrantes a regresar a sus países de origen. Expertos en inmigración advierten sobre el ambiente de temor que se genera, y afirman que muchos podrían renunciar a sus derechos debido a la presión económica e inducción al pánico.
¿Qué pasos puede seguir Ángel para defenderse?
Ángel ha consultado a varios abogados para explorar su situación, pero muchos ofrecen soluciones costosas que no garantizan resultados. La recomendación de expertos es proteger sus activos y evitar caer en estafas por parte de abogados que ofrecen apelar multas que no son impugnables. Es esencial que los inmigrantes busquen asesoría legal confiable y se organicen para compartir experiencias y estrategias.
A medida que la incertidumbre persiste, Ángel sigue esperando una resolución que determine su futuro, sin poder liberar su mente del peso de la posible deportación. Su deseo de contactar a otros que compartan su experiencia refuerza la necesidad de crear redes de apoyo entre indocumentados.
Con información de laopinion.com

