Tijuana, Baja California. - La senadora con licencia de Morena, Julieta Ramírez Padilla, desmintió las acusaciones sobre una supuesta negociación con autoridades de Estados Unidos para colaborar en una investigación a cambio de beneficios procesales. Esta controversia surgió tras un reportaje de N+, que señalaba que Ramírez estaba en comunicación con agentes estadounidenses.
Según el medio, una investigación detalla que la senadora habría aceptado asistir a una reunión con fiscales federales de EE.UU., para analizar la posibilidad de proporcionar información que pudiera ser considerada confiable. Se menciona la existencia de un documento conocido como “proffer agreement”, que podría estar relacionado con la senadora y la oficina de la fiscalía del condado de San Diego.
El documento indicaría que cualquier beneficio para Ramírez dependería de la valoración de la fiscalía estadounidense. Sin embargo, no se especifican los delitos o la naturaleza de la investigación en cuestión. Un proffer agreement permite a un investigado ofrecer información a los fiscales bajo ciertas condiciones, protegiendo la información de su uso en contra del declarante en futuros juicios.
Tras la publicación del informe, Julieta Ramírez utilizó sus redes sociales para calificar las afirmaciones como un nuevo episodio de “guerra sucia” en su contra. "Exijo a @nmas que presenten el documento supuestamente firmado por mí", aseguró en un mensaje en X.
La senadora, quien solicitó licencia el 17 de junio para competir por la candidatura de Morena al gobierno de Baja California en las elecciones de 2027, actualmente se enfrenta a Ismael Burgueño en la contienda interna. La controversia también revive dudas sobre su estatus migratorio en EE.UU., que ella misma ha defendido mostrando su visa como válida.
Con información de laopinion.com

