Ciudad de México, CDMX. - El uso de pantallas antes de dormir puede afectar negativamente la calidad del sueño, advirtieron especialistas en salud del sueño. La exposición a luz artificial y estímulos emocionales intensos en las horas previas a descansar alteran el reloj biológico y pueden prolongar el tiempo necesario para conciliar el sueño.
El médico neurólogo Sebastián Yezzi, parte de la Unidad de Salud del sueño de INECO, destacó que las actividades previas al descanso influyen en cómo se duerme. "Las actividades previas al sueño funcionan como una señal para el cerebro", subrayó. Su colega, Facundo Nogueira, jefe del equipo de Medicina del Sueño del Sanatorio Otamendi, reafirmó que "el sueño debe ser preparado en las horas previas a irnos a dormir".
Los expertos coincidieron en que la luz azul emitida por dispositivos como celulares y computadoras suprime la melatonina, dificultando el inicio del sueño. Los hábitos cotidianos en el día impactan directamente en la calidad del descanso nocturno. A este respecto, el médico clínico Ramiro Heredia del Hospital de Clínicas José de San Martín, manifestó "Dormimos como vivimos de día", enfatizando la relación entre las actividades diarias y el sueño.
Exponerse a las pantallas por la noche aumenta el estado de alerta del organismo, lo que afecta tanto la conciliación como la calidad del sueño. Estudios indican que aquellos que interactúan en redes sociales justo antes de dormir tardan significativamente más en conciliar el sueño. Por tanto, los especialistas sugieren disminuir la exposición a pantallas y luces brillantes de una a dos horas antes de acostarse.
A medida que se torna más evidente el impacto de la tecnología en el descanso, se establecen recomendaciones prácticas. Disminuir la iluminación y desconectarse de dispositivos electrónicos puede ser crucial para favorecer un mejor sueño.
Con información de infobae.com

