La temporada de incendios forestales en Estados Unidos presenta cifras alarmantes, marcando el inicio de un verano potencialmente devastador. En lo que va de 2026, se han registrado cerca de 30 mil incendios, arrasando más de dos millones de acres, lo que doblega la media de la última década y establece un nuevo récord en 14 años.
Regiones como Georgia sufren las consecuencias con un número inédito de viviendas destruidas, mientras que Nebraska experimentó el mayor incendio en su historia. California no se queda atrás, con evacuaciones masivas y siniestros que se intensifican antes de la llegada oficial del verano. Expertos advierten sobre un verano extremadamente peligroso debido a las condiciones climáticas actuales.
Varios factores, como la prolongada sequía, la escasez de nevadas y el aumento de vegetación seca, contribuyen a la magnitud de esta crisis. La llegada de un fenómeno “súper” de El Niño, sumado a temperaturas elevadas, favorece la rápida propagación de estos fuegos devastadores.
En el sureste, Georgia se convierte en el foco de atención al reportar más de 3 mil incendios y 83 mil acres quemados, ocho veces más que el promedio de los últimos cinco años. En este contexto, el incendio Highway 82 Fire ha destruido más de 120 viviendas, estableciendo un récord de destrucción en el estado.
Nebraska, por su parte, soportó el Morrill Fire, que arrasó 642 mil acres en un solo día, dejando un saldo de una persona fallecida. Este evento marcó el incendio más grande en la historia del estado, representando casi el 40% de la superficie quemada en el país durante el año.
California enfrenta una peligrosa temporada antes de su pico habitual de incendios. Un incendio en la isla Santa Rosa ha devorado más de 17 mil acres, poniendo en peligro especies locales. Especialistas han expresado su preocupación por la falta de quemas controladas en varios estados, lo que podría aumentar el riesgo en los próximos años.
Con información de univision.com

