El gobierno de Estados Unidos está considerando suspender el procesamiento migratorio y aduanero en aeropuertos ubicados en ciudades santuario. Esta acción busca ejercer presión sobre las autoridades locales para que colaboren en la implementación de políticas migratorias más estrictas y tiene el potencial de impactar severamente el tráfico aéreo a nivel internacional.
Markwayne Mullin, secretario de Seguridad Nacional, mencionó recientemente en una entrevista que su departamento está desarrollando planes para interrumpir el procesamiento de vuelos internacionales en estas ciudades, donde las administraciones locales limitan su cooperación con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas. Su declaración surgió después de protestas en Nueva Jersey, donde manifestantes obstaculizaron el acceso al centro de detención Delaney Hall.
Mullin argumentó que si se impide la entrada a los empleados de ICE, no tiene sentido continuar procesando vuelos internacionales en esos aeropuertos. Sin embargo, resaltó que esta iniciativa aún no ha sido aprobada oficialmente, lo que deja su implementación en un estado incierto.
Las ciudades que se verían afectadas por esta propuesta incluyen importantes centros como Nueva York, Los Ángeles, Chicago y San Francisco. En esos lugares, las autoridades han restringido su colaboración con el cumplimiento de las leyes migratorias federales. El funcionario calificó como incoherente que estas jurisdicciones deseen evitar la aplicación de las leyes, pero aún así esperen beneficios de los servicios federales.
La inminente decisión sobre la entrada de viajeros internacionales en estas ciudades ha suscitado inquietud dentro de la industria turística, especialmente con la llegada del Mundial de Fútbol, que se llevará a cabo en México, Canadá y Estados Unidos. Con cientos de miles de visitantes extranjeros previstos, la restricción podría tener repercusiones significativas para el turismo.
Con información de milenio.com

