Las cifras de la Secretaría de Educación Pública revelan que solo el 14% de los estudiantes que ingresan a la primaria en Oaxaca logran concluir una licenciatura. Chiapas, Guerrero, y Michoacán también presentan índices alarmantes, con solo 16%, 17% y 23% respectivamente, en comparación con el 67% en la Ciudad de México.
La CNTE, que tiene fuerte presencia en estos estados, enfrenta un rezago educativo crónico. Esto se agrava por la continuada realización de bloqueos y movilizaciones, al considerarse insuficientes las respuestas del gobierno federal a sus demandas, que incluyen la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007.
Recientemente, Claudia Sheinbaum Pardo, presidenta de México, notificó que no se instalará una nueva mesa de negociación con la CNTE en la Secretaría de Gobernación. Ella argumentó que las propuestas ya han sido presentadas y es responsabilidad de los docentes decidir su aceptación o continuar las protestas.
Expertos en educación advierten que este conflicto desdibuja el derecho de los jóvenes a aprender. En comunidades marginadas, las escuelas también son un espacio de protección. La suspensión de clases prolongada afecta no solo el aprendizaje, sino que incrementa la vulnerabilidad de los estudiantes.
La falta de un diálogo institucional efectivo entre autoridades educativas y el magisterio ha quedado en evidencia. La comunidad educativa subraya la necesidad de priorizar el derecho de los estudiantes a recibir educación, mientras que cualquier mecanismo de negociación no debe perjudicar a quienes carecen de poder para defender sus derechos.
Con información de vanguardia.com.mx

