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Educación

Recuerdos de Don Emilio Lledó, un maestro excepcional en Tenerife

Don Emilio Lledó, catedrático de filosofía en Tenerife desde 1964, dejó un legado educativo imborrable en sus alumnos.

Por Axel Juárez2 min de lectura
La enseñanza de Don Emilio Lledó trascendió generaciones en la Universidad de La Laguna, marcando a sus alumnos.
La enseñanza de Don Emilio Lledó trascendió generaciones en la Universidad de La Laguna, marcando a sus alumnos.
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Don Emilio Lledó, filósofo reconocido, llegó a Tenerife en 1964 para enseñar en la Universidad de La Laguna, donde se convirtió en un ícono de la educación. Su enfoque apasionado y cercano dejó una impresión duradera en sus alumnos, convirtiéndolo en un referente del aprendizaje.

Datos clave

  • Quién: Don Emilio Lledó, filósofo y catedrático.
  • Qué: Enseñanza de filosofía y legado educativo.
  • Dónde: Universidad de La Laguna, Tenerife.
  • Cuándo: Desde 1964 hasta su reciente homenaje.

La llegada de Don Emilio a la isla marcó un antes y un después en la educación filosófica en Tenerife. Su conexión con los estudiantes fue única; enseñaba no solo la materia, sino también a apreciar el saber. Lledó, andaluz de Sevilla, era un hombre con una vasta experiencia educativa, habiendo enseñado también en Alemania y Valladolid. Su forma de interactuar, basada en el respeto y la dedicación, hizo que muchos de sus alumnos lo consideraran más que un maestro, un amigo.

¿Qué enseñó Don Emilio Lledó a sus alumnos?

Entre sus enseñanzas más notables estaba la importancia del 'enthousiasmos', un término griego que se traduce como entusiasmo. Para Lledó, esta forma de alegría y dedicación era esencial para el aprendizaje. Promovía que el interés genuino y la pasión por el saber eran los motores del conocimiento. Lledó no solo preceptuaba filosofía; cultivaba en sus alumnos el amor por el aprendizaje y la curiosidad.

¿Cuál fue su legado en la educación?

El legado de Don Emilio Lledó va más allá de las aulas. Su influencia se expandió hacia un enfoque humanista de la filosofía y la enseñanza. Credo en la educación como un medio para alcanzar la felicidad y la mejora social, defendía que el conocimiento debía ser accesible y estimular el pensamiento crítico. Su vida ha sido un ejemplo de cómo un educador puede impactar a tantas personas a través de la sabiduría y la amistad.

El legado de Don Emilio Lledó perdura en sus exalumnos y en la comunidad educativa. Su contribución merece continuar siendo celebrada y reconocida, manteniendo viva la memoria de un hombre que no solo enseñó filosofía, sino que inspiró a amar el saber. Los homenajes y reconocimientos hacia su persona continúan, reafirmando su influencia en las nuevas generaciones.

Con información de elperiodico.com

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial a partir de fuentes citadas. Responsabilidad editorial: Redacción de El Congresista. ¿Detectaste un error? Repórtalo.

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