Ciudad de México, CDMX. - El 91% de los docentes universitarios en México considera que necesita formación para incorporar herramientas de inteligencia artificial en la educación. La falta de normativas claras sobre su uso se convierte en un escoyo adicional, ya que tres de cada cuatro estudiantes y docentes en instituciones públicas no conocen regulaciones relacionadas con la IA.
Este dilema educativo resalta la complejidad de integrar la inteligencia artificial en las aulas. Si bien la prohibición de su uso sería irrealista, no existe un marco que guíe su implementación. La educación no debe limitarse simplemente a impedir su uso, sino a preparar a los estudiantes para aprender a utilizarla de manera efectiva y ética.
El Observatorio de Inteligencia Artificial en Educación de la UNESCO subraya la importancia de preparar a los educadores para esta transición, lo que se traduce en la necesidad de invertir en programas de capacitación que abarquen a todos los niveles educativos. Solo así se podrán sentar las bases para una enseñanza responsable en un mundo donde la IA cobra protagonismo.
Asimismo, las brechas de acceso a internet entre zonas urbanas y rurales también plantean un gran desafío. Según el INEGI, el 86.1% de los mexicanos de seis años o más utiliza Internet, pero solo el 75.2% en áreas rurales. Esto podría generar un aumento en la desigualdad si no se abordaran las carencias tecnológicas de manera eficiente.
La regulación también es un aspecto crucial. A partir de junio de 2026, México estará discutiendo propuestas para regular el uso de inteligencia artificial en el ámbito laboral, con enfoques que incluyen transparencia y protección de datos. La necesidad de una acción coordinada entre el gobierno, las empresas y las instituciones educativas es inminente para evitar que la IA genere más desigualdad que oportunidades.
Con información de quadratin.com.mx

