Tula, Hidalgo. - Los habitantes de Tula enfrentan una severa crisis ambiental, descrita por ellos mismos como “un infierno”. Esta situación ha sido reconocida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, que ha clasificado a la localidad entre los seis “infiernos ambientales” de México.
La presa Endhó, que debería servir como fuente de vida, se ha transformado en un vertedero de aguas residuales provenientes de la Ciudad de México y el Valle de México. Las consecuencias son alarmantes; la proliferación del mosco Culex ha llevado a la muerte de animales en la zona, generando preocupación entre los agricultores.
Además, desde el aire se observa la invasión de lirio acuático en el cuerpo de agua, donde se han encontrado metales pesados. La población se ve forzada a utilizar esta agua contaminada para actividades cotidianas como bañarse y lavar utensilios, sin tener conocimiento de los riesgos ocultos. A pesar de que el líquido parece claro, contiene partículas microscópicas y espuma blanquecina con un olor insoportable.
La falta de acceso a agua potable y un medio ambiente saludable continua afectando la calidad de vida de los tulenses. Hasta ahora, se espera que las autoridades tomen medidas efectivas para abordar la grave situación del agua en Tula, aunque no se han fijado plazos específicos para soluciones.
Con información de tvazteca.com

