San José, Costa Rica. - El Museo de la Comunidad Judía en Costa Rica ha recibido más de 90,000 visitantes desde su apertura en 2005. Su fundadora, Vilma Faingezicht, presentó su nuevo libro "Un Museo Abierto. Origen, historia y legado" en el Teatro Nacional, donde destacó la importancia de educar sobre la historia judía en el país.
Faingezicht subrayó que muchos desconocen la contribución judía a la sociedad costarricense. En su opinión, el museo no solo es un espacio de exhibición, sino un recurso clave para enseñar y promover el conocimiento sobre los diversos grupos migrantes. “Hay que educar a la gente en lo que vos querés que aprenda”, afirmó.
La gestora cultural también se refirió al proceso de creación del museo, que comenzó años antes de su inauguración. “La idea surge de cómo dejar un testimonio, cómo preparar a la gente en algo que, por supuesto, desconocen”, indicó. En el museo se narra la migración judía a partir del siglo XIX y su integración en la sociedad costarricense.
El propósito del museo es funcionar como un espacio abierto a grupos organizados, con la intención de que los visitantes no solo pasen brevemente por las exposiciones. “Un museo abierto quiere decir que el museo es abierto con la intención de recibir a grupos, colegiales y escolares”, explicó Faingezicht.
El museo combina la educación sobre el Holocausto con la celebración de la vida y el legado de quienes sobrevivieron. Faingezicht enfatiza que esta labor de memoria y educación es esencial para entender la composición multicultural de Costa Rica y fomentar un sentido de comunidad más inclusivo.
Con información de nacion.com

