Juan Manuel De Prada, en una reciente reflexión, aborda su profundo amor por las palabras, que lo llevó a explorar su historia y significado. Desde niño, el autor descubrió en el Diccionario etimológico de la lengua castellana de Joan Corominas un mundo fascinante que le reveló la riqueza oculta en los fonemas del idioma.
De Prada explica que, por ejemplo, "recordar" proviene de "volver a pasar por el corazón", una idea arraigada en la creencia antigua de que el corazón alberga la memoria. Igualmente, señala que "cuerdo" no se refiere solo a la cordura, sino a la salud del corazón, resaltando la conexión entre emoción y pensamiento, como ya lo dijo Miguel de Unamuno: "Piensa el sentimiento, siente el pensamiento".
El autor también destaca que palabras como "piropo" aluden a fuego, evocando emociones, mientras que "anhelar" sugiere una lucha por respirar. Esta exploración etimológica lo ha llevado a reflexionar sobre la naturaleza del trabajo, que, como menciona, incluye en su raíz una referencia a un instrumento de tortura.
De Prada se adentra en historias sobre palabras que han evolucionado con el tiempo, como "adefesio", que en sus inicios denotaba un contexto hostil de comunicación, y que con el tiempo pasó a referirse a vestimentas ridículas. Este trayecto hacia la escritura se nutre de anécdotas y descubrimientos que forjaron su camino como autor.
El escritor enfatiza que cada palabra puede esconder una novela apasionante, motivándolo a seguir creando y compartiendo su amor por el lenguaje.
Con información de elcorreo.com

