Gotemburgo, Suecia. - Herbert Blomstedt, reconocido director de orquesta sueco, falleció el 4 de noviembre a la edad de 99 años. Su legado perdura en la música clásica, donde se destacó por su meticulosa dirección y amor por la enseñanza, hasta sus últimos años.
Blomstedt había expresado su deseo de llegar a los cien años dirigiendo orquestas, pero su salud comenzó a declinar en la primavera. En mayo, durante un concierto en San Francisco, tuvo que interrumpir la Novena de Mahler debido a problemas de salud, lo que provocó la cancelación de futuros eventos, incluido un concierto programado en Dresde para febrero del próximo año.
Nacido en Springfield en 1927, Blomstedt se formó en música en Estocolmo y Uppsala. Su carrera comenzó en 1954 con la Filarmónica de Estocolmo y continuó con direcciones en diversas orquestas de Escandinavia. Sin embargo, su carrera dio un giro significativo al dirigir la Staatskapelle de Dresde entre 1975 y 1985, durante la Guerra Fría, convirtiéndose en un símbolo de la música clásica en un entorno político tenso.
A pesar de su estilo personal, que incluía esperar hasta el sábado para ensayar, los músicos lo apreciaban profundamente. Su aproximación a las obras era técnica, evitando excesos emotivos. Últimamente, dirigiendo desde una silla tras una caída, continuó cautivando con su talento musical, como lo demostró al interpretar la Novena de Bruckner el año pasado.
Su impacto perdurará en grabaciones y en la historia de la dirección orquestal. Con su muerte, la comunidad musical pierde a un maestro ejemplar y un apasionado defensor de la música clásica.
Con información de beckmesser.com

