La investigación sobre el cometa 3I/ATLAS, que actualmente se encuentra a un millón 748 mil kilómetros de la Tierra, revela detalles significativos sobre su formación. Un estudio reciente publicado en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society indica que el cometa se originó en condiciones de frío extremo, lejos de cualquier estrella.
Con un tamaño aproximado de cinco kilómetros, 3I/ATLAS ha fascinado a científicos y entusiastas desde su paso por el sistema solar. Este cometa, cuyo origen data de más de dos veces la edad de la Tierra, se acercó al Sol a una velocidad de 250 mil kilómetros por hora. La investigación liderada por la joven astrofísica Lea Ferellec de la Universidad de Northumbria señala que el contenido químico del cometa ofrece pistas sobre la formación de otros sistemas solares.
El equipo analizó la estela del cometa utilizando el Telescopio Espacial William Herschel. Identificaron cinco tipos de iones, incluidos nitrógeno, oxígeno, dióxido de carbono, agua y catión metilidino. Estos hallazgos, aunque esperados en cometas, son notables para un objeto interestelar.
Los científicos descubrieron que la alta proporción de dinitrógeno en comparación con el monóxido de carbono sugiere que 3I/ATLAS se formó a temperaturas por debajo de -240 °C. Ferellec comentó que esta riqueza en nitrógeno refleja las condiciones extremas del entorno en el que el cometa se formó.
Aunque 3I/ATLAS dejó atrás a Saturno hace meses, no abandonará el sistema solar de inmediato. Su posición actual en relación con Neptuno, que se ubica a 4 mil 500 millones de kilómetros, indica que su viaje aún tiene mucho por recorrer.
Con información de nmas.com.mx

