Ciudad de México, CDMX. - Zelandia, un continente hundido de aproximadamente cinco millones de kilómetros cuadrados, ha sido oficialmente reconocido como el octavo continente del planeta por los geólogos. Este inmenso territorio, que solo exhibe un dos por ciento de su superficie sobre el agua, incluye las islas de Nueva Zelanda y Nueva Caledonia, mientras el resto permanece oculto bajo el Océano Pacífico.
La historia de Zelandia comienza hace 80 millones de años, cuando se desprendió lentamente de Gondwana, el supercontinente que alguna vez unió a varias masas de tierra. La corteza terrestre de Zelandia se fue hundiendo gradualmente, perdiendo flotabilidad debido al estiramiento y adelgazamiento de su base rocosa. Actualmente, alrededor del 90 por ciento de su superficie está sumergida a cientos de metros bajo el agua.
Los científicos han utilizado diversas técnicas para mapear esta extensión sumergida. A través de la medición de ondas sísmicas y estudios de batimetría, se han podido identificar los contornos de la corteza continental que distingue a Zelandia. Además, expediciones desde el fondo marino han recolectado muestras que confirman la presencia de roca continental en lugar de basalto oceánico.
En este contexto, la biología de Nueva Zelanda y Nueva Caledonia refleja el aislamiento de Zelandia como un continente. La flora y fauna únicas de estas islas, que incluyen especies como el kiwi y el tuatara, son testimonio de millones de años de evolución en condiciones aisladas.
La historia de Zelandia también plantea interrogantes sobre el futuro de otros continentes. Los geólogos sugieren que, como Zelandia, regiones actualmente continentales podrían enfrentar un destino similar en el marco de procesos tectónicos que operan a escala de millones de años.
Con información de ambientum.com

