Tapachula, Chiapas. - Este martes, un nuevo grupo de alrededor de 500 migrantes centroamericanos salió de Tapachula rumbo a la Ciudad de México y hacia la frontera con Estados Unidos. El contingente, compuesto por hombres, mujeres, niños y adultos mayores, busca mejores oportunidades tras haber permanecido días en esta localidad.
Los migrantes, que portaban una manta que decía "Fe y esperanza; emigrar no es un delito", se quedaron durante cuatro días en el parque Bicentenario, después de cruzar de manera irregular a México procedentes de Guatemala, Honduras y El Salvador. Entre ellos se encuentran familias con menores en brazos y personas lactantes.
Cerca de la mitad del grupo presenta diversas circunstancias, y muchos viajaban en busca de seguridad y condiciones de vida estables. A medida que avanza la caravana, las autoridades siguen de cerca la situación para garantizar la seguridad tanto de los migrantes como de la población local.
“Es momento de que los gobiernos dejen de ver la migración como un delito”, expresó uno de los líderes de la caravana. Este tipo de movilizaciones han sido una constante en los últimos años, aumentando la atención de las autoridades y organismos internacionales sobre los derechos humanos de los migrantes.
La caravana forma parte de un fenómeno más amplio en la región, donde cientos de miles de personas han buscado cruzar México hacia los Estados Unidos en un intento de escapar de la pobreza y la violencia en sus países de origen.
Con información de quadratin.com.mx

