La población económicamente activa (PEA) de jóvenes menores de 25 años en Perú sufrió un descenso de 215 mil personas en el segundo trimestre de 2026, lo que representa una reducción del 7.8% en comparación con el año anterior. Esta tendencia de disminución en la presencia juvenil en el mercado laboral ha sido preocupante durante los últimos tres años, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).
Datos clave
- Cuándo: Segundo trimestre de 2026
- Cuántos: 215 mil jóvenes abandonaron el mercado laboral
- Porcentaje: 84% de los jóvenes trabajadores laboran en la informalidad
- Menos trabajadores: PEA juvenil disminuyó un 7.8%
Este descenso en el empleo juvenil ha generado inquietud entre economistas y especialistas en el mercado laboral. Paola Herrera, economista del Instituto Peruano de Economía, señaló que no solo se ha observado un declive en los jóvenes que tienen trabajo, sino también en aquellos que buscan activamente oportunidades laborales. Este contexto ha llevado a que más jóvenes, carentes de opciones de empleo atractivas, se vean obligados a aceptar trabajos informales, con escasa remuneración o incluso se vean atraídos por actividades ilegales.
¿Cuáles son las causas de esta tendencia desalentadora?
La falta de oportunidades laborales adecuadas y las demandas cambiantes del mercado son factores clave. Miguel Jaramillo, investigador en este ámbito, menciona que el 20% de la oferta laboral juvenil ha desaparecido desde antes de la pandemia. “La situación ha ido empeorando y refleja un desinterés en el acceso a puestos que realmente les interesen”, dijo. Esto podría llevar a que algunos jóvenes se involucren en actividades criminales ante la falta de opciones legítimas.
Otro aspecto importante es la creciente informalidad en el mercado laboral. La informalidad laboral afecta al 84% de los jóvenes que sí están trabajando, exponiéndolos a condiciones precarias y riesgos económicos.
¿Qué perfil buscan las empresas en los jóvenes?
Las empresas han manifestado que buscan jóvenes para empleos específicos, como instalación de redes y trabajos manuales. Sin embargo, existe una brecha entre las competencias que los jóvenes ofrecen y las habilidades que las empresas requieren. Jaramillo indicó que muchas organizaciones están dispuestas a capacitar, pero esperan que los postulantes lleguen con habilidades básicas y actitud de aprendizaje.
La situación se complica aún más debido a la preferencia de las empresas por trabajadores con mayor experiencia, lo que ha resultado en un desinterés hacia los perfiles juveniles. Esta dinámica presenta un reto que requiere atención urgente para revertir la problemática de desempleo en este sector.
Se hace necesario repensar las estrategias de vinculación laboral y orientación profesional dirigidas hacia los jóvenes, con el fin de mejorar su inserción en el mercado y potenciar sus oportunidades.
Con información de rpp.pe

