Washington, D.C. - La Organización de Estados Americanos (OEA) aprobó por unanimidad una resolución que solicita al gobierno de Daniel Ortega la celebración de elecciones libres y el restablecimiento de las libertades civiles en Nicaragua. Sin embargo, México, a través de su embajador ante la OEA, Alejandro Encinas, se desmarcó de ciertos aspectos de la propuesta, argumentando que la situación en Nicaragua no representa una amenaza a la paz regional.
Encinas destacó que “México no acompaña la resolución que se nos presenta particularmente” y aclaró que no considera adecuada vincular la situación política y económica de Nicaragua con riesgos para la seguridad en el hemisferio. Afirmó que el país está dispuesto a participar constructivamente en los esfuerzos relacionados con Nicaragua, pero no puede respaldar una resolución que podría transformar problemas de derechos humanos en un asunto de seguridad regional.
El embajador enfatizó que la resolución podría agravar una situación política ya compleja sin tener claros las implicaciones y consecuencias que podría traer. La OEA, al abordar el tema de Nicaragua, ha enfatizado la importancia de la democracia y la defensa de los derechos humanos en cada país miembro.
El posicionamiento de México en este sentido subraya una estrategia en su política exterior que busca el equilibrio entre la soberanía de los estados y la promoción de valores democráticos, marcando una clara diferencia en su enfoque respecto a otros países de la OEA.
Con información de razon.com.mx

