Tijuana, Baja California. - Especialistas del Centro de Innovación y Gestión Ambiental (CIGA) y del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE) advirtieron sobre los peligros que los virus agrícolas representan para cosechas clave como el tomate y la vid en la región. Esta problemática podría generar pérdidas económicas globales de hasta 30 mil millones de dólares anuales, afectando directamente el suministro y los precios de los alimentos.
Durante una sesión del Seminario Permanente para el Desarrollo Sustentable, el director del CIGA, José Carmelo Zavala Álvarez, subrayó la urgencia de una respuesta científica ante esta amenaza. "Son una amenaza para la agricultura, así que deben detectarse e identificarse a tiempo", enfatizó. Los avances en bioingeniería son cruciales para salvaguardar las siembras y evitar el colapso de cultivos esenciales en Baja California.
La doctora Jimena Carrillo Tripp, del CICESE, destacó que una vez que las plantas se infectan, en la mayoría de los casos no hay cura disponible. La prevención de la propagación de virus y el uso de material de cultivo sano son las estrategias más efectivas. Detalló que en la región se identifican virus como el de enrollamiento de la hoja y el de mancha roja, que afectando severamente a las vides.
Además, la ingeniera Jessica Castañeda Castillo del CIGA enfatizó que el cambio climático puede intensificar la proliferación de estos virus, poniendo en riesgo la seguridad alimentaria. La falta de signos visibles en algunos patógenos complica aún más su detección y control.
El maestro Luis Gerardo Domínguez, subdirector del CIGA, enfatizó la necesidad de establecer políticas públicas que vinculen la investigación científica con la producción agrícola. Esto es crucial, ya que cualquier reducción imprevista en la producción puede impactar directamente en los precios al consumidor. Las acciones deben articularse rápidamente para mitigar el efecto en el mercado alimentario.
Con información de tijuanaenlinea.com

