Ciudad de México, CDMX. - La violencia en México ha llevado al desplazamiento de un millón 600 mil personas en el periodo entre 2020 y 2021, de acuerdo con la Encuesta Intercensal 2025 publicada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Estos datos resaltan el grave impacto de la inseguridad en el país, que se agrava a medida que el gobierno federal enfrenta críticas por su manejo de la seguridad.
La mandataria, Claudia Sheinbaum Pardo, ha mantenido una aprobación alta, pero las cifras sobre violencia y desplazamiento se alejan de su narrativa oficial. A pesar de la insistencia de su administración en que se vive una "pax narca", la realidad de la violencia y la inseguridad ha dado pie a cuestionamientos sobre su estrategia en la materia.
La respuesta de Sheinbaum ante el informe del INEGI fue solicitar una revisión de la encuesta, sugiriendo que los datos reflejan una visión distorsionada. Este tipo de reacciones han sido vistas como intentos de modificar la narrativa en torno a la percepción de seguridad en el país, según críticos que apuntan al papel de su equipo estratégico en la manipulación de encuestas.
Por otro lado, el costo de la inseguridad no solo repercute en la vida cotidiana, sino también en la economía. Recientemente, el INEGI reportó un incremento significativo en el precio de productos básicos, como la cebolla, que ha alcanzado precios exorbitantes en varios estados del país. La violencia en entidades productoras de cebolla, como Chihuahua y Michoacán, contribuye a estas alzas, lo que refleja cómo el crimen organizado ha afectado los sectores productivos.
A medida que el clima de inseguridad y desconfianza continúa, se plantea la pregunta de cómo el gobierno de Sheinbaum abordará las crecientes demandas de seguridad y protección para los ciudadanos. La situación actual exige medidas concretas y efectivas ante el escenario que enfrenta la población.
Con información de diariodechiapas.com

