La nueva entrega de Toy Story, lanzada recientemente, cuestiona el impacto de la tecnología en la creatividad infantil. Andrew Stanton, director de la saga, argumenta que el tiempo dedicado al aburrimiento propio de la niñez fomenta la imaginación y la creatividad. Durante su infancia, sin dispositivos ni redes sociales, sorprendió su capacidad para inventar historias con sus juguetes.
Hoy, a tres décadas de la primera película, Stanton reflexiona sobre la necesidad de equilibrar el uso de la tecnología con tiempo para la creatividad en los niños. En la nueva historia, Woody, Buzz y Jessie se enfrentan a la atracción que Bonnie siente por una tableta llamada Lily Pad, convirtiéndose en un símbolo del dilema moderno. Según Stanton, no se trata de eliminar las pantallas, sino de enseñar a los niños a usarlas de manera equilibrada.
El cineasta también valora el papel de la lectura como una herramienta esencial para estimular la creatividad. Recuerda su infancia y la influencia positiva de su maestra de segundo grado, quien le enseñó que dibujar podría convertirse en una carrera. Esa enseñanza lo llevó, años después, a buscarla y agradecerle por el impacto que tuvo en su vida.
En este contexto, el director espera que la conversación sobre tecnología y creatividad continúe, destacando la importancia de mantener espacios de imaginación. La nueva película invita a reflexionar sobre cómo se consume el entretenimiento y qué habilidades se estimulan en los más jóvenes.
Con información de eluniversal.com.mx

