El Partido Acción Nacional (PAN) en Tamaulipas inicia un proceso electoral marcado por una profunda división. Las candidaturas de Gloria Elena Garza Jiménez y Omeheira López Reyna representan dos corrientes enfrentadas que buscan reformar la estructura del partido. El resultado del 5 de julio será crucial, ya que decidirá el rumbo del PAN y las candidaturas para los procesos electorales de 2027 y 2028.
Las campañas comenzaron el 5 de junio, y esta es la primera vez que la militancia elige a su dirigencia mediante votación directa, lo que ofrece una mayor participación a los 9 mil 816 panistas activos que están habilitados para votar. La urgencia de este proceso se intensifica tras un periodo electoral desalentador, donde el PAN perdió gran parte de su dominio en los municipios clave del estado.
Las candidaturas presentan dos propuestas distintas. Garza Jiménez cuenta con el respaldo de César Augusto Verástegui Ostos, quien, aunque no se presenta formalmente, ejerce influencia significativa como líder regional. En contraste, Omeheira López Reyna, apoyada por el grupo del exgobernador Francisco García Cabeza de Vaca, busca revitalizar la imagen del partido basándose en su extensa trayectoria política.
Detrás de estas candidaturas hay alianzas estratégicas que marcan una clara polarización. Los sectores que apoyan a Garza están smarcados por antiguos líderes panistas, mientras que los que respaldan a López están inseridos en la estructura de poder reciente. Esta presión por la renovación se ve acentuada por las recientes derrotas electorales que han colocado al PAN en una posición vulnerable frente a Morena y sus aliados.
La competencia en Nuevo Laredo representa un microcosmos de esta lucha interna, donde dos figuras prominentes, Yahleel Abdala Carmona y la senadora Imelda Sanmiguel Sánchez, se posicionan en bandos opuestos. Esta división de lealtades se suma a las tensiones existentes, incrementando la incertidumbre en el proceso interno del partido.
Con información de expreso.press

