Durante su primer año en el cargo, Claudia Sheinbaum ha disminuido el número de militares encargados de las tareas de seguridad pública en un 66%. Este cambio se materializó al pasar de más de 100 mil soldados en 2024 a aproximadamente 34 mil en 2025, según datos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
Datos clave
- Cuándo: 2024-2025
- ¿Qué?: Reducción del despliegue militar en seguridad pública
- Cuántos: De 100,226 a 34,160 efectivos
- ¿Dónde?: Focalización en entidades prioritarias como Sinaloa y Michoacán
La información se obtuvo a través de una solicitud de transparencia y representa un cambio significativo en comparación con la administración de Andrés Manuel López Obrador, donde el despliegue militar alcanzó niveles sin precedentes. Según Sedena, en 2024 había 100 mil 226 soldados destinados a funciones de seguridad, y para 2025 la cifra se ha reducido a 34 mil 160, lo que equivale a 66 mil 66 efectivos menos en este ámbito.
La reducción de personal no significa que el Ejército haya abandonado sus funciones de seguridad. La estrategia de Sheinbaum se enfoca en tratar las causas subyacentes de la violencia, priorizando la inteligencia y la prevención. Aunque se han retirado muchos efectivos, los restantes están desplegados en áreas con alta actividad criminal, como Sinaloa, donde hay más de 11 mil soldados, y Michoacán con 2 mil 743 efectivos.
¿Qué implica la nueva estrategia de seguridad?
El enfoque adoptado por la presidenta marca un distanciamiento de las políticas implementadas por su predecesor, rechazando la llamada "guerra contra el narco". En su lugar, la administración de Sheinbaum opta por una estrategia integral que prioriza la inteligencia, la investigación y la coordinación con organismos civiles. La idea es no solo reducir la presencia militar, sino también concentrarse en áreas que requieren atención urgente debido a sus altos índices de criminalidad.
¿Cómo ha cambiado el despliegue militar?
La estrategia ha resultado en una notable reorientación del despliegue de las Fuerzas Armadas. Mientras que en el sexenio de López Obrador la presencia militar fue generalizada, con un promedio de más de 84 mil elementos, Sheinbaum busca un enfoque más focalizado, concentrando tropas en puntos críticos, donde se percibe una mayor necesidad operativa. Además, la Sedena ha subrayado que sus fuerzas siguen desempeñando tareas cruciales de vigilancia y seguridad, aunque ahora de manera más localizada.
El repliegue del Ejército refleja una transformación en las políticas de seguridad, con un compromiso de Sheinbaum de implementar una estrategia que pueda abordar de manera efectiva la violencia que aqueja a diversas regiones del país.
Con información de lja.mx

