Un individuo, conocido como "El Mawicho", narró su reclutamiento por el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en la colonia Moctezuma de Venustiano Carranza. A sus veintiún años, era un ladrón y narcomenudista que, tras un viaje hacia Jalisco, se sumó a la creciente crisis de desapariciones en el país.
Hasta marzo de 2026, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública reporta más de 132 mil personas desaparecidas en México, colocándolo junto a Siria en la lista de naciones con mayor número de desaparecidos a nivel global. Cada día, un promedio alarmante de cuarenta personas desaparecen, enfatizando la gravedad de la situación.
Con el deseo de dejar atrás su vida delictiva anterior, Mawicho se embarcó en un viaje a Puerto Vallarta en septiembre de 2018. Lo que prometía ser una nueva oportunidad terminó en tragedia en septiembre de 2019, cuando fue capturado por autoridades tras participar en el asesinato de dos narcotraficantes israelíes.
La historia de Mawicho ilustra el impacto de la corrupción en el sistema judicial y su papel en la evolución de la delincuencia organizada en México. Su ingreso al CJNG no fue una decisión espontánea, sino el producto de una serie de decisiones impulsadas por la desesperación y la búsqueda de poder en el submundo criminal.
El retrato de Mawicho revela no solo el ciclo de violencia y criminalidad en México, sino también las interconexiones profundas entre cárteles, tanto mexicanos como colombianos. Este caso pone de manifiesto que la crisis de desapariciones es un fenómeno multifacético que requiere atención inmediata y soluciones eficaces.
Con información de milenio.com

