Cúcuta, Norte de Santander. - El Gobierno colombiano ha priorizado la seguridad en Norte de Santander, particularmente en Cúcuta, ante el aumento de la violencia por la presencia de grupos armados como el ELN y las disidencias de las FARC. El presidente Abelardo de la Espriella anunció un plan en colaboración con agencias internacionales, que incluye el FBI y Europol, para abordar el problema en la frontera con Venezuela.
La estrategia se divide en dos ejes fundamentales: la reactivación de la Campaña Militar Esparta y la implementación del Bloque Operacional de Seguridad Urbana (BOSUL). En la zona rural, se busca fortalecer las capacidades del Ejército en áreas como el Catatumbo, donde la violencia ha aumentado debido a un descenso en la inteligencia militar. Para ello, se restaurará el control del espectro electromagnético, lo que permitirá interceptar comunicaciones de grupos ilegales.
En el ámbito urbano, el BOSUL integrará esfuerzos de varias instituciones, incluyendo la Policía Nacional y Migración Colombia. Esta estrategia tiene como objetivo gestionar el flujo de migrantes venezolanos, prevenir el reclutamiento de niños y agilizar la judicialización de criminales en la región.
Además, el coronel (r) Carlos Soler destacó que Cúcuta es un punto estratégico para la reconstrucción de Venezuela, lo que ha llevado a la creación de planes de seguridad más rigurosos en la frontera. Se espera que el control de las trochas y pasos irregulares detenga delitos transnacionales como el narcotráfico y el contrabando.
Las autoridades trabajan en estrecha colaboración con el FBI y Europol para implementar un componente de inteligencia que permita actuar contra redes criminales. La meta es desmantelar estructuras dedicadas al narcotráfico y garantizar la seguridad en la región, donde la ciudadanía clama por la legalidad y la paz.
Con información de hoydiariodelmagdalena.com.co

