El canciller mexicano, Roberto Velasco, y el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, sostuvieron una llamada telefónica en la que se discutió la colaboración entre ambos países en temas de seguridad y migración. La conversación ocurrió en un contexto de tensiones por los vínculos entre la política mexicana y el crimen organizado.
Durante el diálogo, ambos funcionarios exploraron formas de fortalecer la cooperación para combatir el tráfico de fentanilo y frenar el flujo irregular de migrantes. Según un comunicado del Departamento de Estado, se enfatizó la importancia de trabajar juntos frente a las amenazas que representan los cárteles.
La llamada también tuvo lugar poco después de que Rubio advirtiera sobre el uso de drones por parte de los cárteles. Este tema ya había sido motivo de inquietud en Washington, que considera a organizaciones como el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación como grupos terroristas, lo que ha llevado a EE. UU. a implementar medidas más estrictas.
Mientras que las autoridades estadounidenses han señalado a varios políticos mexicanos con supuestos lazos al narcotráfico, el gobierno de México ha rechazado estas acusaciones, reafirmando su compromiso de abordar los problemas internos sin interferencias externas. Este contexto complicado resalta la necesidad de mantener un diálogo fluido para abordar preocupaciones comunes.
A medida que ambas naciones enfrentan desafíos complejos, se espera que sigan avanzando en iniciativas conjuntas para mejorar la seguridad y la migración, un tema que seguirá siendo crucial en la relación bilateral.
Con información de tvazteca.com

