San Luis Potosí comenzó a evaluar las acciones necesarias para que su industria automotriz se adapte a los desafíos propuestos por la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Este proceso involucra cambios en las reglas de origen y la competitividad del sector automotriz en la región.
Datos clave
- Cuándo: Revisión del T-MEC el 1 de julio de 2026.
- Qué: Análisis sobre riesgos y oportunidades en la industria automotriz.
- Dónde: San Luis Potosí, México.
- Quién: Gobierno estatal y Asociación Nacional de Fabricantes de Autopartes (INA).
- Objetivo: Integrar más proveedores mexicanos en las cadenas de suministro.
Durante un encuentro del Clúster Automotriz, líderes estatales y representantes de la industria discutieron cómo la revisión del T-MEC puede representar tanto un reto como una oportunidad. Uno de los mayores desafíos será cumplir con los nuevos requisitos que definen qué vehículos y componentes pueden beneficiarse de preferencias arancelarias. Por ejemplo, los automóviles ligeros deben tener un contenido regional de al menos 75%, lo que obligará a las empresas a investigar el origen de sus insumos y a potencialmente sustituir productos importados.
¿Qué riesgos enfrenta la industria automotriz ante el T-MEC?
La industria automotriz de San Luis Potosí se enfrenta a riesgos significativos relacionados con la trazabilidad de los componentes utilizados. Si las empresas no pueden demostrar que sus productos cumplen con las reglas del T-MEC, podrían tener dificultades para acceder a preferencias arancelarias, lo que podría afectar su competitividad en el mercado. Esto implica costosas revisiones en la cadena de suministro y posiblemente la necesidad de cambiar proveedores.
Además, la necesidad de certificaciones y cumplimiento de regulaciones facilitará la entrada al sector a empresas que cuenten con la capacidad de adaptarse a estas exigencias. La innovación en procesos y productos será esencial para aprovechar al máximo las oportunidades que presente el nuevo marco regulatorio.
Con la posibilidad de un aumento en el contenido regional, las empresas potosinas podrían integrarse más dentro de la cadena de suministro. Esto implicaría una inversión en tecnología y en el desarrollo de capacidades que permitan competir por contratos dentro del sector. Sin embargo, cada componente debe cumplir con los estándares técnicos exigidos por los fabricantes de automóviles, lo que requerirá de un esfuerzo coordinado entre proveedores y armadoras.
Durante 2025, San Luis Potosí recibió 761.8 millones de dólares en inversión en el sector automotriz, lo que representa el 18.2% del total nacional de inversiones en esta industria. Este hecho resalta la importancia del estado en el panorama automotriz del país y la necesidad de fortalecer su capacidad de respuesta ante los nuevos requerimientos del T-MEC.
Con información de liderempresarial.com

