El doctor Alfonso Ballesteros Fernández falleció a los 82 años en Palma de Mallorca, dejando un legado significativo en la medicina interna de Baleares. Reconocido por su amplia trayectoria profesional, su contribución fue primordial en la identificación y tratamiento de enfermedades raras en la región, incluyendo la dolencia de Andrade.
Originario de Fuentesaúco, Zamora, Ballesteros dedicó gran parte de su carrera al servicio de la salud en las Islas Baleares. Su descubrimiento de la enfermedad de Andrade y su participación en el análisis de ADN de Cristóbal Colón son ejemplos de su influencia en el campo médico. Aclamado por su enfoque integral, enfatizaba la necesidad de entender al paciente de manera holística.
Ballesteros fue presidente de la Real Academia de Medicina de las Islas Baleares y continuó colaborando como consultor médico hasta sus últimos años. Valoraba enormemente el impacto de las nuevas tecnologías en la medicina, abogando por su uso en diagnósticos, aunque sin perder de vista el aspecto humano en la atención médica.
Las autoridades locales, incluido el Govern de Baleares, han expresado sus condolencias, resaltando su rol fundamental en la comunidad médica. Su legado, marcado por una curiosidad insaciable y una dedicación ejemplar, dejará un vacío en la sanidad balear.
La comunidad médica reflexiona sobre su impacto duradero y su compromiso inquebrantable con la atención al paciente, resaltando que su visión integradora seguirá inspiración para futuras generaciones de profesionales en el campo de la salud.
Con información de periodicodeibiza.es

