Los recortes a programas de ayuda contra el VIH implementados por el gobierno de Estados Unidos han llevado al cierre de múltiples clínicas y una reducción drástica en los servicios. Esta situación afecta gravemente la prevención y tratamiento de la enfermedad en varios países, como muestra un estudio reciente publicado por amfAR, la Fundación para la Investigación del Sida.
Datos clave
- Quién: amfAR, la Fundación para la Investigación del Sida
- Qué: estudio sobre el impacto de recortes presupuestales en el tratamiento del VIH
- Dónde: en más de 46 países
- Cuándo: estudio realizado entre noviembre y abril de del pasado año
El estudio de amfAR documenta cómo los recortes presupuestales han interrumpido servicios vitales para la atención del VIH. En respuesta a una encuesta realizada a grupos que recibieron financiamiento de PEPFAR, se informó que 166 organizaciones se vieron afectadas, muchas reportando cancelaciones de adjudicaciones y pérdidas significativas en personal y servicios. En total, más de 1,700 clínicas y centros de atención en diversas naciones han cerrado debido a estas crisis de financiamiento.
¿Qué consecuencias han tenido los recortes?
Las interrupciones en el financiamiento han afectado particularmente a grupos vulnerables, como trabajadoras sexuales, hombres que tienen sexo con hombres y personas que se inyectan drogas. A pesar de las órdenes federales de mantener el tratamiento y prevención del VIH, muchas de estas organizaciones han cerrado permanentemente servicios destinados a las poblaciones más impactadas.
Adicionalmente, la prevención del VIH ha visto una disminución significativa, con un 51% menos de gasto en programas de prevención en comparación con años anteriores. Esto incluye la detención de la distribución de preservativos y el acceso a medicamentos preventivos conocidos como PrEP.
La realidad del impacto de estos recortes contrasta con las declaraciones optimistas del gobierno estadounidense sobre la estabilidad de los programas de PEPFAR. Aunque se reporta que alrededor de 20.6 millones de personas recibieron tratamiento en el último trimestre de 2025, los investigadores subrayan que han habido recortes significativos que han comprometido la infraestructura necesaria para una atención adecuada.
El informe de amfAR sugiere la necesidad urgente de restaurar el financiamiento para todos los servicios relacionados con el VIH y demanda a otros países aumentar sus inversiones en salud pública, reconociendo el riesgo de un deterioro aún mayor en la lucha contra la epidemia del VIH.
Con información de vanguardia.com.mx

